Hydrochemical assessment of the Canray Chico catchment in the Cordillera Blanca

 Las ecosistemas de montañas cumplen importantes funciones hidrológicas, actuando como recurso y regulador en el ciclo hidrológico (Molina et al., 2007; Buytaert et al., 2006). Los glaciares son de gran importancia ya que actúan como reserva de agua; de echo, el 40% de la descarga durante la estación seca en la Cordillera Blanca se origina a partir del derretimiento de los glaciares (Fortner et al., 2011). En la actualidad, los graciares de la Cordillera Blanca están disminuyendo (Mark et al., 2010) por lo que se ha pronosticado una perdida a largo plazo de los depósitos de agua (Mark et al., 2005). No solo la cantidad, también la calidad de estas aguas es de suma importancia para su uso, especialmente en la cuenca hidrográfica del Canray Chico, dónde dudas sobre la calidad de sus aguas han sido expuestas. Este articulo presenta un estudio hidroquímico. Para su realización ha sido necesaRío efectuar trabajo de campo, análisis químicos y procesado de data mediante SIG. La calidad del agua de la cuenca fue cualificada mediante análisis de pH, EC25 y concentraciones de aniones y cationes cuyos valores fueron validados con los estándares de calidad de agua disponibles. Cabe mencionar que no se llevó a cabo análisis biológico, el cuál es esencial para llevar va cabo un análisis de calidad de aguas completo. Las aguas en la vertiente sur de la cuenca parecen tener una buena calidad, mientras que las aguas localizadas en la vertiente norte, en el Río Negro, parecen estar contaminadas. Las aguas provenientes del Río Negro presentan elevados niveles de EC25 (1529 μS/cm & 1030 μS/cm), con un pH ácido de 3.8 y niveles elevados de contaminantes como sulfatos (767.5 mg/L), aluminio (25.83 mg/L), hierro (52.65 mg/L), manganeso (5.93 mg/L), cobre (0.47 mg/L), níquel (0.57 mg/L) e indio (0.15 mg/L). Aguas abajo los contaminantes parecen diluirse, aunque aun están presentes. El Río Santa presenta el mismo tipo de polución que el Río Negro. Adicionalmente, en el área occidental de la cuenca existe un manantial que presenta elevados niveles de: cloruro (> 2729,88 mg / L)2, potasio (647,87 mg / L), sodio (4446.88 mg / L), calcio (168,19 mg / L ), estroncio (9,02 mg / L), litio (59,51 mg / L), arsénico (0,1 mg / L), boro (278,95 mg / L) y baRío (0,96 mg / L). Aunque debido a una composición ionica diferente a la del Río Negro se sospecha otro origen, por ejemplo, a través de las aguas subterráneas. Las aguas fueron análizadas y validadas de acuerdo con las recomendaciones establecidas para consumo humano, uso en ganadería y uso en agricultura. Los resultados muestran que en la parte occidental del área de estudio las aguas no cumplen con los requiusitos para su uso en irrigación. En general, el agua se considera apta para su uso en ganadería, a excepción del peculiar manantial encontrado y del Río Negro. En las zonas altas del Río Negro no se recomienda la cría de aves. El Río se considera no apto para consumo humano, aunque las corrientes laterales si se consideran potables. Los resultados sugieren que el origen de la contaminación parece encontrarse en la fuente del Río Negro. Además nuestros resultados se han comparado con un mapa de contaminación modelado por Aguirre Gutiérrez et al. para la Cordillera Blanca. Se ha encontrado que la mayores discrepacias se encuentran en la parte alta de la cuenca, especialmente en el área del origen, mientras que las partes infeRíores, con una contaminación media, se modelan satisfactoriamente. El resultado de mayor relevancia para las comunidades locales es el hecho de que la contaminación de las agua superficiales es puramente natural y no de origen antropogénico.

Viernes, 11 Agosto, 2017